Cine: Agora (2009) ****/*****


Dirección: Alejandro Amenábar.
País: España.
Año: 2009.
Duración: 126 min.
Género: Dramacine histórico.
Interpretación: Rachel Weisz (Hipatia),Max Minghella (Davo), Oscar Isaac (Orestes), Ashaf Barhom (Amonio), Michael Lonsdale (Teón), Rupert Evans (Sinesio), Homayoun Ershadi (Aspasio), Omar Mostafa (Isidoro), Oshri Cohen (Medoro), Sammy Samir (Cirilo), Richard Durden (Olimpio), Yousef Sweid (Pedro).
Guión: Alejandro Amenábar y Mateo Gil.
Producción: Fernando Bovaira y Álvaro Augustin.
Estreno en España: 9 Octubre 2009.

Siglo IV. Egipto se encuentra bajo el dominio del Imperio Romano. Las violentas revueltas religiosas en las calles de Alejandría alcanzan a su legendaria Biblioteca. Atrapada tras sus muros, la brillante astrónoma Hipatia lucha por salvar la sabiduría del mundo antiguo, sin percibir que su joven esclavo, Davo, se debate entre el amor que le profesa en secreto y la libertad que podría alcanzar uniéndose al imparable ascenso de los cristianos.

En los tiempos que nos envuelven hoy día no estaría mal echar una vista al pasado. Una vista al pasado como la que dio por 2009 Alejandro Amenábar con su particular “Ágora”. Y digo particular por el relato filmado en contra de la tradición cristiana y en un canto critico y feroz al sistema de “valores” que imperaban en la antigua Alejandría donde politeístas, cristianos y judíos convivían en una paz exorcizada por ciertas radicalizaciones en pro religioso de ambos bandos, del cual el cristiano es el peor parado, no física pero si moralmente por lo que la película describe de sus artes de “fe” y moral”.

Tirando de la teoría más pura es fácil ver como las artes de los llamados hoy día “obispos”, “curas”, “sacerdotes” etc… son las de dar una visión particular y subjetiva de sus propias escrituras sagradas, dirigidas estas visiones hacia un fin (no se sabe cuál), que como nos dijo días atrás el “querido” Papa Benedicto XVI es el de “radicalizar” el relato cristiano ante las personas que huyen de la “fe” (entrecomillo fe, porque esta sí que es subjetiva). Pues bien, no me creo la libertad de expresión, si un Papa en pleno siglo XXI no respeta, y si, esta falta de respeto es bidireccional.

Volviendo a la película, nos sitúa en Egipto en la escuela de Alejandría donde Hipatia (Rachel Weisz) enseñaba lo que hoy día se conocería como “ciencia” en un templo politeísta que es asediado por las hordas cristianas en modo defensivo, tras un ataque fulgurante y fallido de los politeístas. Esta escuela o biblioteca, la de Alejandría, queda destruida y todo lo que se calificase como “pagano” desde entonces pasaría a ser juzgado con mano de hierro, por aquellos que defendían el amor al prójimo.

Una vez finalizado el asedio cristiano, las hordas cristianas se encargan con sus artes y mañas de estigmatizar a la población judía aludiendo a que “ellos fueron el pueblo que mataron a nuestro señor”, pasado todos ellos por la mano acusadora y asesina de los que se nominaban intermediarios del señor.

Mientras tanto Hipatia seguía intentando averiguar a través de su ciencia particular, la creencia de que el sol no giraba alrededor de la tierra, sino al contrario, la tierra alrededor del sol. Descubrimientos que la llevan a la muerte en manos cristianas bajo la calificación justiciera de “Puta”, “ramera” y “bruja”.

Esto es amigos, artes que hoy día vemos en nuestros domicilios a través de la televisión, a través de periódicos y a través de millones de medios de información. Como se radicalizan posturas en busca de una sola cosa que puede ser usada para el bien o para el mal (históricamente para el mal), esa cosa llamada poder.

En este caso la consecución de dicho poder lo lleva la palabra del señor, y aquel que la tenga y la de forma subjetiva, tendrá el poder sobre otros.

Y así niños es como se construyen las religiones y como los ateos iremos al infierno.

La película se me recomendó por parte de mi profesor de Sociología, y es curioso el hecho social y de cómo mucha gente “se hace cristiana” sin tener un valor o una fe implícita que otros muchos sí que tienen y que gracias a los dioses de Kobol (ficticios) son cristianos de corazón y casi todos, huyen de la ostentosidad vaticana.

Publicado el 22 agosto 2011 en 15M, agora, Alejandro Amenábar, cine historico, drama, españa, JMJ, Rachel Weisz. Añade a favoritos el enlace permanente. 1 comentario.

  1. Muy buen momento para ver esta película!!

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